Autor: Joël Dicker
Serie: -
Género: Thriller
Formato: ebook
Idioma: español
Editorial: Alfaguara
Páginas: 656
Tras la Verdad, la Desaparición.
SOLO DICKER PODÍA SUPERARSE A SÍ MISMO.
Más de 22.000.000 de lectores la están esperando.
Por el ganador del Premio Goncourt des Lycéens, del Gran Premio de Novela de la Academia Francesa, del Premio Lire, del Premio Qué Leer y del Premio San Clemente.
#AdictosaDicker
«Seiscientas cincuenta páginas que nos harán adorar el insomnio.»
Valérie Trierweiler, Paris Match
La noche del 30 de julio de 1994, la apacible población de Orphea, en la región de los Hamptons, asiste a la gran apertura del festival de teatro. Pero el alcalde se retrasa... Mientras tanto, un hombre recorre las calles vacías buscando a su mujer, hasta hallar su cadáver ante la casa del alcalde. Dentro, toda la familia ha sido asesinada.
Jesse Rosenberg y Derek Scott, dos jóvenes y brillantes policías de Nueva York,resuelven el caso. Pero veinte años más tarde, en la ceremonia de despedida de la policía a Rosenberg, la periodista Stephanie Mailer lo afronta: asegura que Dereck y Jesse se equivocaron de asesino a pesar de que la prueba estaba delante de sus ojos, y afirma poseer información clave. Días después, desaparece.
Así se inicia este colosal thriller, que avanza en el pasado y el presente a ritmo vertiginoso, sumando tramas, personajes, sorpresas y vueltas de tuerca, sacudiendo y precipitando al lector sin freno posible hacia el inesperado e inolvidable desenlace.
Valoración: ⭐⭐⭐⭐⭐
Jesse Rosenberg es un capitán de policía a punto de retirarse en el punto álgido de su carrera. En su fiesta de despedida se le acerca Stephanie Mailer, una joven periodista, quien le insinúa que el primer caso que resolvió fue un fiasco, y que no atraparon al verdadero asesino. A partir de ahí la vida de Rosenberg da un vuelco, cuando todo lo que creía saber tal vez sea todo mentira.
Este libro tiene un estilo muy especial. No solo alterna presente y pasado, sino que cambia de forma de narrar, algunas veces en primera persona, otras en tercera persona. Al principio resulta raro eso de cambiar la forma de narración, pero según avanzas en la lectura le da un ritmo distinto a la trama.
Además es un ejercicio de paciencia, por la forma de insinuar historias pasadas, dejan caer alguna pincelada, pero no siguen con la historia, sino que da un giro y tienes que esperar para enterarte qué pasó. Mejor que protejas tus uñas, si no quieres perderlas a mordiscos.
¿Se sabe quién es el culpable? Pues sí, lo sospeché, pero aun así no las tenía todas conmigo hasta el final.