El blog "Entre montones de libros" sortea un precioso cuaderno de lectura, para registrar, comentar, anotar los libros que estamos leyendo. No he podido resistirme. Espero que me toque
domingo, 27 de noviembre de 2016
sábado, 26 de noviembre de 2016
"Assur" de Francisco Narla
Año del Señor 968. Atraídos por las riquezas de los reinos cristianos de la península ibérica, una flota de terribles guerreros nórdicos amenaza la floreciente Compostela, baluarte dela Iglesia y la corona. A su paso solo queda desolación. Y a medida que remontan los ríos con sus rápidos drekar, buscando su presa, tras ellos dejan aldeas devastadas y cenizas humeantes. Como Outeiro, el pequeño pueblo en el que vive Assur, un muchacho al que, después de la trágica muerte de sus padres, no le queda otra opción que refugiarse en la esperanza de reencontrar a sus hermanos, capturados por los terribles invasores.
Gutier de León, infanzón del conde Gonzalo Sánchez, se cruza en el camino del joven y lo acoge bajo su tutela. Así conoce a Jesse ben Benjamín, un bondadoso médico judío, y a Weland, un mercenario normando al servicio de los cristianos. Junto a ellos, Assur aprende todo lo necesario para encarar su destino: adquiere conocimientos de la ciencia de su tiempo y se adentra en el arte de la guerra. Sin embargo, cuando intenta rescatar a su hermano, en la gran batalla que se libra en el estrecho de Adóbrica contra los invasores norteños, es apresado y arrastrado hasta las heladas tierras de sus enemigos, donde tendrá que hacer uso de toda su voluntad y coraje para conseguir escapar.
Como esclavo fugado, Assur sobrevivirá convertido en ballenero, y la fortuna lo esquivará hasta que, como recompensa a una increíble hazaña, consigue enrolarse a bordo del navío que capitanea el renombrado Leif Eiriksson, hijo del fundador de las colonias de Groenland. Junto a él, Assur viajará hasta Vinland, la desconocida tierra de poniente, y habrá de sobrevivir a los más inesperados peligros. Assur será traicionado, sufrirá los más crudos inviernos, luchará por el amor de una mujer, se enfrentará a enemigos desconocidos, y buscará incansablemente a sus hermanos desaparecidos, pero, por encima de todo, mantendrá viva una única esperanza: el regreso.
Una épica y vibrante novela que narra, a través de un personaje inolvidable, los inéditos ataques normandos a la península ibérica en los tiempos dela Reconquista.
Cuando cogí el libro y vi el número de páginas que tiene (960 páginas, que se dice pronto), me temí lo peor: que el autor se perdiera en descripciones eternas y aburridas. Pero nada más empezar empecé a ver que ese no iba a ser el caso. La historia de Assur te atrapa desde el primer momento y la lectura resulta amena, las descripciones son las necesarias, y la historia y sus personajes te seducen de una manera increíble.
La historia empieza con un jovencito Assur, apenas un niño que se acerca a su adolescencia, que ve como los normandos (a los que ahora llamamos vikingos) asolan su casa y matan a casi toda su familia, excepto dos de sus hermanos que desaparecen sin dejar rastro. Assur es entonces acogido por un infanzón al servicio del conde Gonzalo Sánchez, en una Hispania dividida, con unos nobles más preocupados de pelearse entre sí por la corona que en proteger sus tierras de la invasión de los nórdicos.
Comienza así una verdadera odisea para Assur, quien tras ser adiestrado por Gutier, es capturado por los normandos. Con él viviremos en un poblado vikingo, viajaremos a Groenlandia y descubriremos nuevas tierras, en un viaje que años más tarde repetiría algo más al sur cierto marino de nombre Colón.
En resumen, el libro me ha encantado. Prácticamente lo he devorado, y no me ha aburrido en ninguna de sus 960 páginas.
Gutier de León, infanzón del conde Gonzalo Sánchez, se cruza en el camino del joven y lo acoge bajo su tutela. Así conoce a Jesse ben Benjamín, un bondadoso médico judío, y a Weland, un mercenario normando al servicio de los cristianos. Junto a ellos, Assur aprende todo lo necesario para encarar su destino: adquiere conocimientos de la ciencia de su tiempo y se adentra en el arte de la guerra. Sin embargo, cuando intenta rescatar a su hermano, en la gran batalla que se libra en el estrecho de Adóbrica contra los invasores norteños, es apresado y arrastrado hasta las heladas tierras de sus enemigos, donde tendrá que hacer uso de toda su voluntad y coraje para conseguir escapar.
Como esclavo fugado, Assur sobrevivirá convertido en ballenero, y la fortuna lo esquivará hasta que, como recompensa a una increíble hazaña, consigue enrolarse a bordo del navío que capitanea el renombrado Leif Eiriksson, hijo del fundador de las colonias de Groenland. Junto a él, Assur viajará hasta Vinland, la desconocida tierra de poniente, y habrá de sobrevivir a los más inesperados peligros. Assur será traicionado, sufrirá los más crudos inviernos, luchará por el amor de una mujer, se enfrentará a enemigos desconocidos, y buscará incansablemente a sus hermanos desaparecidos, pero, por encima de todo, mantendrá viva una única esperanza: el regreso.
Una épica y vibrante novela que narra, a través de un personaje inolvidable, los inéditos ataques normandos a la península ibérica en los tiempos dela Reconquista.
Cuando cogí el libro y vi el número de páginas que tiene (960 páginas, que se dice pronto), me temí lo peor: que el autor se perdiera en descripciones eternas y aburridas. Pero nada más empezar empecé a ver que ese no iba a ser el caso. La historia de Assur te atrapa desde el primer momento y la lectura resulta amena, las descripciones son las necesarias, y la historia y sus personajes te seducen de una manera increíble.
La historia empieza con un jovencito Assur, apenas un niño que se acerca a su adolescencia, que ve como los normandos (a los que ahora llamamos vikingos) asolan su casa y matan a casi toda su familia, excepto dos de sus hermanos que desaparecen sin dejar rastro. Assur es entonces acogido por un infanzón al servicio del conde Gonzalo Sánchez, en una Hispania dividida, con unos nobles más preocupados de pelearse entre sí por la corona que en proteger sus tierras de la invasión de los nórdicos.
Comienza así una verdadera odisea para Assur, quien tras ser adiestrado por Gutier, es capturado por los normandos. Con él viviremos en un poblado vikingo, viajaremos a Groenlandia y descubriremos nuevas tierras, en un viaje que años más tarde repetiría algo más al sur cierto marino de nombre Colón.
En resumen, el libro me ha encantado. Prácticamente lo he devorado, y no me ha aburrido en ninguna de sus 960 páginas.
domingo, 20 de noviembre de 2016
Novedades en mi estantería
Esta ha sido una semana de novedades en mi estantería que no me resisto a compartir con vosotros.
Por un lado, el miércoles llegaron a casa por fin los dos libros del pack de la serie Bergman de Rosenfeldt y Hjort organizado por El buho entre libros y Leyendo en el bus, enviados directamente por la editorial Grupo Planeta
Además una gran amiga me ha regalado un par de preciosos marcapáginas que me ha traído de su viaje a Praga.
Y, por último, ayer no pude resistirme a comprar esta preciosa edición de "Cuentos de Navidad" de Charles Dickens
Por un lado, el miércoles llegaron a casa por fin los dos libros del pack de la serie Bergman de Rosenfeldt y Hjort organizado por El buho entre libros y Leyendo en el bus, enviados directamente por la editorial Grupo Planeta
Además una gran amiga me ha regalado un par de preciosos marcapáginas que me ha traído de su viaje a Praga.
Y, por último, ayer no pude resistirme a comprar esta preciosa edición de "Cuentos de Navidad" de Charles Dickens
domingo, 13 de noviembre de 2016
"Muerte de una heroína roja" de Qiu Xiaolong
Muerte de una heroína roja es mucho más que una historia de detectives. Es un elegante retrato de la verdadera vida en la China hoy. llena de contrastes y contradicciones, dividida entre las tentaciones capitalistas y la hegemonía tambaleante del Partido. Una radiografía sutil de la China de la transición, captada a través de una multitud de historias particulares, y una apasionante inmersión en la historia, la cultura, la tradición poética y gastronómica, y la vida cotidiana de la sociedad china.
Un libro policíaco atípico, ya que la investigación del asesinato de la joven Guan se pierde entre líos de política en una China que se balancea entre socialismo proletario y economía de mercado. Y al cargo de esta investigación está un joven inspector, poeta de vocación, que debe trabajar de forma soslayada, en un mundo donde la política y el partido son la máxima prioridad.
Una vez superado el primer impacto de un estilo tan ajeno a lo acostumbrado, puedo decir que me ha gustado, aunque reconozco que la poesía no es lo mío.
Un libro policíaco atípico, ya que la investigación del asesinato de la joven Guan se pierde entre líos de política en una China que se balancea entre socialismo proletario y economía de mercado. Y al cargo de esta investigación está un joven inspector, poeta de vocación, que debe trabajar de forma soslayada, en un mundo donde la política y el partido son la máxima prioridad.
Una vez superado el primer impacto de un estilo tan ajeno a lo acostumbrado, puedo decir que me ha gustado, aunque reconozco que la poesía no es lo mío.
"Yo soy Malala" de Malala Yousafzai | Christina Lamb
Yo soy Malala, de Christina Lamb y Malala Yousafzai, es el excepcional relato de una familia desterrada por el terrorismo global, de la lucha por la educación de las niñas, de un padre que, él mismo propietario de una escuela, apoyó a su hija y la alentó a escribir y a ir al colegio, y de unos padres valientes que quieren a su hija por encima de todo en una sociedad que privilegia a los hijos varones. Yo soy Malala nos hace creer en el poder de la voz de una persona para cambiar el mundo. Malala Yousafzai se dio a conocer a los once años con un blog para el servicio en urdu de la BBC , en el que, bajo el pseudónimo Gul Makai, escribía sobre la lucha de su familia por la educación de las niñas en su comunidad. Como reconocimiento a su valor y a su lucha, ha recibido numerosos premios: Premio Nacional de la Paz de Pakistán en 2011, Premio Infantil Internacional de la Paz en 2013, XXV Premi Internacional Catalunya 2013. Es la persona más joven en haber sido nominada para el Premio Nobel de la Paz. Malala sigue abogando por el acceso universal a la educación a través del Malala Fund, una organización sin ánimo de lucro que apuesta por programas de gestión comunitaria y que apoya a los defensores de la educación en todo el mundo. Christina Lamb ha sido corresponsal en Pakistán y Afganistán desde 1987. Educada en Oxford y en Harvard, es la autora de cinco libros y ha recibido numerosos premios internacionales de periodismo. Yo soy Malala está clasificado en la materia política internacional.
«Yo no hablo por mí, sino por aquellos cuya voz no puede ser oída. Aquellos que han luchado por sus derechos. Su derecho a vivir en paz. Su derecho a ser tratados con dignidad. Su derecho a la igualdad de oportunidades. Su derecho a la educación.» Malala Yousafzai
Cuando los talibanes tomaron el control del valle de Swat en Pakistán, una niña alzó su voz. Malala Yousafzai se negó a ser silenciada y luchó por su derecho a la educación. El martes 9 de octubre de 2012, con quince años de edad, estuvo a punto de pagar el gesto con su vida. Le dispararon en la cabeza a quemarropa mientras volvía a casa de la escuela en autobús, y pocos pensaron que fuera a sobrevivir. Sin embargo, la milagrosa recuperación de Malala la ha llevado en un extraordinario periplo desde un remoto valle en el norte de Pakistán hasta las Naciones Unidas en Nueva York. A los dieciséis años se ha convertido en un símbolo global de la protesta pacífica, y es la nominada más joven de la historia para el Premio Nobel de la Paz.
«Los extremistas han demostrado qué es lo que más temen: a una niña con un libro.» Ban Ki-moon Secretario General de la ONU
En vez de limitarse a contar su propia historia, Malala cuenta la historia relativamente reciente de Pakistán: el dominio inglés, su independencia como estado diferente a la India, los distintos golpes de estado, la corrupción, los fanáticos talibanes, al-qaeda, y la manipulación por las potencias mundiales que los manejan según les sea conveniente.
En este contexto, Malala nos cuenta como creció con el deseo de estudiar y de que todos los niños pudieran hacerlo. Fue esta lucha de lápices y libros lo que la puso en el punto de mira de los talibanes, que atentaron contra su vida.
Malala se ha convertido así en la imagen y embajadora de la educación para todos, niños y niñas, sin importar nacionalidad, religión, raza o clase social.
«Yo no hablo por mí, sino por aquellos cuya voz no puede ser oída. Aquellos que han luchado por sus derechos. Su derecho a vivir en paz. Su derecho a ser tratados con dignidad. Su derecho a la igualdad de oportunidades. Su derecho a la educación.» Malala Yousafzai
Cuando los talibanes tomaron el control del valle de Swat en Pakistán, una niña alzó su voz. Malala Yousafzai se negó a ser silenciada y luchó por su derecho a la educación. El martes 9 de octubre de 2012, con quince años de edad, estuvo a punto de pagar el gesto con su vida. Le dispararon en la cabeza a quemarropa mientras volvía a casa de la escuela en autobús, y pocos pensaron que fuera a sobrevivir. Sin embargo, la milagrosa recuperación de Malala la ha llevado en un extraordinario periplo desde un remoto valle en el norte de Pakistán hasta las Naciones Unidas en Nueva York. A los dieciséis años se ha convertido en un símbolo global de la protesta pacífica, y es la nominada más joven de la historia para el Premio Nobel de la Paz.
«Los extremistas han demostrado qué es lo que más temen: a una niña con un libro.» Ban Ki-moon Secretario General de la ONU
En vez de limitarse a contar su propia historia, Malala cuenta la historia relativamente reciente de Pakistán: el dominio inglés, su independencia como estado diferente a la India, los distintos golpes de estado, la corrupción, los fanáticos talibanes, al-qaeda, y la manipulación por las potencias mundiales que los manejan según les sea conveniente.
En este contexto, Malala nos cuenta como creció con el deseo de estudiar y de que todos los niños pudieran hacerlo. Fue esta lucha de lápices y libros lo que la puso en el punto de mira de los talibanes, que atentaron contra su vida.
Malala se ha convertido así en la imagen y embajadora de la educación para todos, niños y niñas, sin importar nacionalidad, religión, raza o clase social.
"La niña alemana" de Armando Lucas Correa
En 1939, la encantadora vida de Hannah Rosenthal y sus padres se desmorona. Su familia, una de las más distinguidas en los altos círculos sociales berlineses, era admirada por amigos y vecinos. Con su madre, Hannah disfrutaba las tardes en el lujoso salón de té del esplendoroso Hotel Adlon, ambas vestidas con sus más elegantes atuendos, siempre a la moda.
En un abrir y cerrar de ojos, ese mundo se vino abajo en una Alemania que buscaba la pureza y la perfección racial de sus habitantes. Los padres de Hannah terminaron encerrados en su magnífico apartamento en el centro de Berlín, entre penumbras. Ahora Hannah se refugia con su mejor amigo, Leo Martin, en los callejones y parques de una ciudad que ya no los quiere.
Berlín se ha teñido de los colores blanco, rojo y negro de una bandera que no reconocen como suya, las aceras cubiertas de cristales rotos, edificios quemados, militares que marchan en un sincronismo para ellos enfermizo.
Los desesperados Rosenthal comienzan la odisea para conseguir visas, dispuestos a perder todas sus posesiones con tal de escapar de un país que los desprecia. Los dos niños hacen un pacto: pase lo que pase, se prometen un futuro juntos.
Un rayo de esperanza les llega a los Rosenthal y los Martin: el Saint Louis, un enorme y lujoso trasatlántico partirá de Hamburgo a La Habana con más de 900 refugiados judíos. El 13 de mayo de 1939 comienza la travesía de dos semanas, donde las familias se sienten libres y seguras por primera vez en meses.
Una sensacional y ambiciosa primera novela, ideal para los fans de La llave de Sarah y de La luz que no puedes ver. La historia de una niña de 11 años que junto a su familia y su mejor amigo logran huir de la Alemania nazi en un lujoso trasatlántico para descubrir que el asilo que le prometieron en ultramar era una simple ilusión.
Una historia ambientada con extremo cuidado en el Berlín de la primavera de 1939, la Cuba pre y post revolucionaria y el Nueva York después del 11 de septiembre.
Una historia de amor, odio y esperanza que tiene su desenlace en La Habana de hoy.
Historia contada desde dos puntos de vista: los de dos niñas de apenas 12 años, en lugares y épocas muy dispares.
Por un lado, en Berlín, 1939, Hanna Rosenthal, una niña judía de familia adinerada y de estracto social alto, que ve como se viene abajo su mundo privilegiado de una vida suntuosa y sin preocupaciones, por culpa de los ogros, es decir, los nazis. En un último intento por sobrevivir y huir del horror, la familia embarca en el Saint Louis, un transatlántico flotado para trasladar a 937 pasajeros judíos con destino a Cuba, tras pagar los visados y el pasaje a precio de oro (les obligaron además a pagar billete de ida y vuelta).
Por otro lado, en Nueva York, 2014, Ana Rosen es una niña madura para su edad. Su padre salió a trabajar en un martes de septiembre y no volvió, dejando a su madre sumida en la depresión. Un día recibe unas fotos de su padre y viaja a Cuba, para conocer el origen de su familia paterna.
A través de Hanna conocemos el horror de la vida en Berlín de una familia judía, rechazada y perseguida por personas que hasta hacía poco les adulaban; la esperanza de embarcar hacia un destino que creen mejor, pero con el fatal golpe de ver como son rechazados. La única pega la pongo en que al ser este personaje tan inocente, tan "naive", le pone una especie de velo a esta parte de la historia, como si no le llegara a calar el verdadero horror que estaba viviendo.
A través de Ana, conocemos la historia de la familia como refugiados en un país convulso y en el que parece que la historia se repite, aunque con distinto nombre. no sólo por Cuba, su destino inicial, sino también por Estados Unidos y Canadá, entre otros.
Me ha gustado como ha entrelazado las dos tramas, como las familias se reencuentran y como deja entrever pequeños detalles que le dan mayor profundidad a la historia.
Al final del libro, el autor hace un pequeño resumen de la historia del Saint Louise, incluyendo algunas fotografías de los maltratados pasajeros.
Y es que tristemente, la historia del transatlántico Saint Louise, es terriblemente real. 937 judíos, que compraron a precio de oro los visados para su entrada a Cuba y los billetes del viaje, vieron como sus esperanzas de encontrar un refugio al horror nazi eran truncadas por la corrupción de unos políticos que venden visados sin valor alguno, y sobre todo el egoísmo de unas naciones aislacionistas, más preocupadas por los negocios con Alemania que por acoger a familias enteras que huyen del horror. Y es que no sólo fue Cuba quien rechazó a los refugiados, sino también Canadá y Estados Unidos. Finalmente el barco regresó a Europa y los pasajeros judíos fueron admitidos como refugiados en Inglaterra, Bélgica y Francia, y todos sabemos el trágico destino que sufrieron los judíos en estos dos últimos países, durante la ocupación alemana. El rechazo de los refugiados judíos por estos tres países dio fuerza al discurso nazi, siendo un boom propagandístico sin parangón. Para Goebbels, como nadie quería acoger a los judíos, la Alemania nazi tendría “moralmente” las manos libres para implementar lo que, luego, sería la “solución final”.
En un abrir y cerrar de ojos, ese mundo se vino abajo en una Alemania que buscaba la pureza y la perfección racial de sus habitantes. Los padres de Hannah terminaron encerrados en su magnífico apartamento en el centro de Berlín, entre penumbras. Ahora Hannah se refugia con su mejor amigo, Leo Martin, en los callejones y parques de una ciudad que ya no los quiere.
Berlín se ha teñido de los colores blanco, rojo y negro de una bandera que no reconocen como suya, las aceras cubiertas de cristales rotos, edificios quemados, militares que marchan en un sincronismo para ellos enfermizo.
Los desesperados Rosenthal comienzan la odisea para conseguir visas, dispuestos a perder todas sus posesiones con tal de escapar de un país que los desprecia. Los dos niños hacen un pacto: pase lo que pase, se prometen un futuro juntos.
Un rayo de esperanza les llega a los Rosenthal y los Martin: el Saint Louis, un enorme y lujoso trasatlántico partirá de Hamburgo a La Habana con más de 900 refugiados judíos. El 13 de mayo de 1939 comienza la travesía de dos semanas, donde las familias se sienten libres y seguras por primera vez en meses.
Una sensacional y ambiciosa primera novela, ideal para los fans de La llave de Sarah y de La luz que no puedes ver. La historia de una niña de 11 años que junto a su familia y su mejor amigo logran huir de la Alemania nazi en un lujoso trasatlántico para descubrir que el asilo que le prometieron en ultramar era una simple ilusión.
Una historia ambientada con extremo cuidado en el Berlín de la primavera de 1939, la Cuba pre y post revolucionaria y el Nueva York después del 11 de septiembre.
Una historia de amor, odio y esperanza que tiene su desenlace en La Habana de hoy.
Historia contada desde dos puntos de vista: los de dos niñas de apenas 12 años, en lugares y épocas muy dispares.
Por un lado, en Berlín, 1939, Hanna Rosenthal, una niña judía de familia adinerada y de estracto social alto, que ve como se viene abajo su mundo privilegiado de una vida suntuosa y sin preocupaciones, por culpa de los ogros, es decir, los nazis. En un último intento por sobrevivir y huir del horror, la familia embarca en el Saint Louis, un transatlántico flotado para trasladar a 937 pasajeros judíos con destino a Cuba, tras pagar los visados y el pasaje a precio de oro (les obligaron además a pagar billete de ida y vuelta).
Por otro lado, en Nueva York, 2014, Ana Rosen es una niña madura para su edad. Su padre salió a trabajar en un martes de septiembre y no volvió, dejando a su madre sumida en la depresión. Un día recibe unas fotos de su padre y viaja a Cuba, para conocer el origen de su familia paterna.
A través de Hanna conocemos el horror de la vida en Berlín de una familia judía, rechazada y perseguida por personas que hasta hacía poco les adulaban; la esperanza de embarcar hacia un destino que creen mejor, pero con el fatal golpe de ver como son rechazados. La única pega la pongo en que al ser este personaje tan inocente, tan "naive", le pone una especie de velo a esta parte de la historia, como si no le llegara a calar el verdadero horror que estaba viviendo.
A través de Ana, conocemos la historia de la familia como refugiados en un país convulso y en el que parece que la historia se repite, aunque con distinto nombre. no sólo por Cuba, su destino inicial, sino también por Estados Unidos y Canadá, entre otros.
Me ha gustado como ha entrelazado las dos tramas, como las familias se reencuentran y como deja entrever pequeños detalles que le dan mayor profundidad a la historia.
Al final del libro, el autor hace un pequeño resumen de la historia del Saint Louise, incluyendo algunas fotografías de los maltratados pasajeros.
Y es que tristemente, la historia del transatlántico Saint Louise, es terriblemente real. 937 judíos, que compraron a precio de oro los visados para su entrada a Cuba y los billetes del viaje, vieron como sus esperanzas de encontrar un refugio al horror nazi eran truncadas por la corrupción de unos políticos que venden visados sin valor alguno, y sobre todo el egoísmo de unas naciones aislacionistas, más preocupadas por los negocios con Alemania que por acoger a familias enteras que huyen del horror. Y es que no sólo fue Cuba quien rechazó a los refugiados, sino también Canadá y Estados Unidos. Finalmente el barco regresó a Europa y los pasajeros judíos fueron admitidos como refugiados en Inglaterra, Bélgica y Francia, y todos sabemos el trágico destino que sufrieron los judíos en estos dos últimos países, durante la ocupación alemana. El rechazo de los refugiados judíos por estos tres países dio fuerza al discurso nazi, siendo un boom propagandístico sin parangón. Para Goebbels, como nadie quería acoger a los judíos, la Alemania nazi tendría “moralmente” las manos libres para implementar lo que, luego, sería la “solución final”.
Participo en Sorteo "La guerra de las dos rosas: Trinidad" de Conn Iggulden
Participo en el sorteo de "La guerra de las dos rosas: Trinidad" de Conn Iggulden organizado por Margarita Gautier (Libros que hay que leer - Laky) y Duomo Ediciones
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








