Título: Crimen y diplomacia
Autor: Miguel Marco
Serie: -
Género: Novela negra
Editorial: Terra Ignota
Páginas: 236
El protagonista, un diplomático recién retirado en su tierra adoptiva —y amada— de Cádiz, ha trazado un plan de vida tranquilo y placentero para esta nueva etapa. Sin embargo, sus intenciones se ven alteradas por un encargo que, inicialmente, no desea aceptar: una misión compleja, similar a otras que tuvo que resolver durante su tiempo en el Servicio Exterior, siempre de forma extraoficial. Esta vez, el trabajo lo obligará a dejar en suspenso sus recientes planes y a volver a una acción que, en el fondo, le atrae más de lo que está dispuesto a admitir.
Deberá afrontar una investigación tan complicada como peligrosa, que lo llevará a recorrer diversos países y a apoyarse en varios aliados, alguno de ellos ya conocido, con quienes había trabajado en el pasado, tanto del Mossad como del CNI. Con su ayuda, tratará de resolver un caso tan intrincado como apasionante.
Con un inicio contundente, la narración mantiene un ritmo intenso y absorbente hasta su desenlace.
La novela incorpora numerosos detalles y experiencias extraídas de la trayectoria diplomática del autor, aunque no se trate de una obra autobiográfica. Esto realza la autenticidad del relato y permite al lector viajar con agilidad a otros entornos —más o menos distantes—, guiado por una prosa ágil, precisa e imaginativa.
Como un buen depredador, este libro atrapará al lector y le resultará difícil soltarlo.
Valoración: ⭐⭐⭐
Marco se ha jubilado anticipadamente de su trabajo como agente diplomático. Bueno, en realidad, su trabajo era más de agente que diplomático, aunque no oficialmente. Tras una vida azarosa en diversas misiones en el continente asiático, quiere disfrutar de una vida tranquila en Cádiz junto con su pareja. Pero su tranquilidad termina cuando le contratan para contratarle en la búsqueda y rescate de la nieta de un hombre muy importante que ha desaparecido misteriosamente. Con Marco viajamos de Cádiz a Gibraltar, Estambul o Líbano, en una búsqueda sin descanso ni tregua.
Aunque la trama es interesante, no me ha terminado de convencer el estilo del autor, quien a veces se pierde en detalles superfluos (no hace falta decir qué desayuna cada día) o alguna conversación que no resulta creíble (usando expresiones un tanto forzadas). Eso sí, es una buena guía para conocer buenos restaurantes. Y ofrece datos curiosos que no sabía, como que en Gibraltar hay una carretera que atraviesa la pista de aterrizaje de los aviones, o que en Cádiz hay una playa que se llama Bolonia, como la ciudad italiana.
Y me he quedado con las ganas de saber si los juguetitos de Joe existen realmente. Este agente del Mossad parecía Q, el de James Bond. Bueno, Marco parece una mezcla de James Bond con Jack Reacher. Tiene la mala leche contenida del personaje de Lee Child, con el bon vivant de 007.
No hay comentarios:
Publicar un comentario