Vanja tampoco sigue en la Unidad: ahora trabaja como investigadora criminal en Uppsala. Desde el mes pasado, está investigando una serie de abusos a mujeres. Cuando una de las víctimas muere, la Unidad de Homicidios pasará a encargarse del caso y, muy pronto, también Sebastian Bergman.
Reunidos, el equipo debe dejar de lado sus problemas y conflictos personales para atrapar al brutal asesino que sigue atemorizando Uppsala. Todo se complica cuando las pistas indican que las víctimas no han sido seleccionadas al azar. ¿Pero cuál es la conexión entre ellas? ¿Y quién se está tomando tantas molestias para que no se establezca dicha conexión?
Novela negra
560 páginas
Nota: 2,5/5
Sexto libro de la serie protagonizada por Sebastian Bergman,
el criminólogo misántropo, egoísta y con incontinencia verbal que enamoró a los
lectores.
La unidad de Homicidios dirigida por Torkel ha perdido a dos
de sus miembros: Vanja, que ha pedido el traslado a otro departamento y
Sebastian, expulsado del grupo en un intento fallido de recuperar a Vanja. Pero
las circunstancias especiales de un caso en el nuevo destino de Vanja hace que
la unidad se reúna de nuevo, incluyendo al psicólogo al que todos
amamos/odiamos.
La primera sensación es de novela ágil, con trama
entretenida y que mantiene la atención del lector. Pero poco a poco esa
sensación va diluyéndose, ya que cada vez más la historia parece centrarse en
la historia personal de los personajes: un Billy, cuesta abajo y sin frenos y
cansino a más no poder; Vanja con un quiero y no puedo; y, lo peor de todo, un
Sebastian descafeinado, que ha perdido su chispa, intentando recuperar una
relación con Vanja que nunca existió, comportándose como una persona medio
normal y tratando de empatizar con el personal... ¡¡¿perdona?!!
El desenlace de la trama policial es un sin sentido,
científicamente hablando, y en directa contradicción con los crímenes descritos
al principio del libro. Y para más inri, el caso deja un fleco suelto al final,
en un recurso utilizado por los autores en los últimos libros para mantener el
interés de los lectores en su próximo libro. A ver si este lo resuelven de
mejor forma que los anteriores, y es que tienen la manía de dejarte con esa
escena cortada y en el siguiente libro lo ventilan en una página y de refilón.
En fin, el libro adolece lo que muchas series de TV hoy en
día (se nota que son guionistas de series): predomina más el
"culebrón" personal que la trama policíaca.
No creo que me anime con estos libros. Demasiados ya para empezar...
ResponderEliminarBesotes!!!
No me importaría ponerme con esta saga, me gusta el género.
ResponderEliminarBesotes