Autor: Sarah Beth Durst
Serie: La tienda de hechizos 01
Género: Fantasía
Editorial: Umbriel
Páginas: 416
A Kiela siempre le ha costado relacionarse con las personas. Por suerte, como bibliotecaria en la Gran Biblioteca de Alyssium, se ha pasado la última década recluida entre los libros de hechizos más preciados del imperio, preservando su magia para la élite de la ciudad.
Cuando estalla una revolución y la biblioteca se incendia, Kiela huye acompañada de su ayudante Caz, una planta mágica sintiente, y con todos los libros de hechizos que son capaces de cargar. Su destino es una isla remota que jamás pensó que volvería a ver: el hogar de su infancia. Tras refugiarse en la casa de sus recuerdos, descubre que su vecino es un chismoso (muy atractivo) que no capta las indirectas y que se empecina en visitarla día tras día para asegurarse de que tenga comida y ayudarla a arreglar su nuevo hogar.
Desesperada por generar ingresos, Kiela descubre algo que ni siquiera la panadería del pueblo puede ofrecer: mermelada. Con la ayuda de un antiguo recetario de sus padres y un poco de magia, el jardín de la casa no tarda en ser invadido por arbustos cargados de bayas maduras.
Pero la magia puede servir para algo más que endulzar la vida, así que Kiela decide correr el riesgo que le puede suponer el uso de hechizos y abre la primera tienda de hechizos clandestina.
Valoración: ⭐⭐⭐⛅
La historia está ambientada en un mundo imaginario, donde no hay grandes continentes sino islas, desde el centro, la capital imperial, donde vive el emperador y está todo el poder hasta las islas más limítrofes, prácticamente desconocidas para los urbanitas (nombre despectivo que los isleños exteriores dan a los habitantes de la capital del imperio). Los habitantes de este mundo, los humanos, son tan variopintos como no os podéis imaginar: centauros, personas con cuatro brazos, con escamas o con alas. Y por supuesto hay magia, aunque solo funciona con determinados hechizos e ingredientes selectos, y está por ley limitado su uso a los hechiceros imperiales bajo penas que pueden llegar a ser fatales.
Kiela es una joven que trabaja en la principal biblioteca de la capital imperial. No es cualquier biblioteca; allí se atesoran libros que contienen todos los conocimientos sobre magia y hechizos. Su vida está tan centrada en los libros, que no tiene contacto con nadie excepto con su ayudante Caz, una planta sintiente. Durante una revuelta popular contra el emperador, la biblioteca es atacada y sale ardiendo, por lo que nuestra protagonista toma la arriesgada decisión de "robar" todos los libros que puede alcanzar para ponerlos a salvo en su huida de la capital.
En su huida se dirige a una isla de Caltrey, la más lejana a la capital imperial, donde nació y que abandonó siendo muy niña. Allí intenta esconderse en la antigua cabaña de sus padres, sin tener contacto con nadie, sin llamar la atención. Pero entre que necesita conseguir suministros del pueblo y que su vecino Larran se empeña en salvarla de situaciones peliagudas, este deseo es un tanto difícil. Y todavía más cuando decide montar una tienda de mermeladas como tapadera para su negocio de hechizos, esto, no..., "remedios naturales".
Esta es una lectura amable, tranquila. El romance es muy light, los hechizos son de caldero, plantas y cánticos ancestrales; no hay varitas, ni peleas de magos. Es un libro de fantasía ligera, y tal vez por eso me ha gustado bastante.
Lo que más me ha gustado es como la autora ha descrito la forma en que Kiera sale de su caparazón; cómo deja de estar aislada a relacionarse primero con su vecino, luego con la tienda y al final con el pueblo. Como consigue reunir la suficiente confianza para hacer frente a las diversas vicisitudes y obstáculos que se le ponen por el camino.
El libro tiene frases y escenas que son para recordar, de las que destaco esta por ser clave en entender el carácter de los protagonistas:
<<Tenemos el poder de ayudar ¿Cómo no vamos a usarlo? [...] Solo podemos controlar lo que hacemos nosotros y esperar que los demás [...] tomen las elecciones correctas>>
Solo le pongo unos pocos peros al libro. El primero, en la traducción o maquetación del libro (al menos en la versión digital que he leído) hay algunas expresiones que están mal escritas; como si hubiera empezado a usar una expresión, cambiase de idea y usase otra, y deja el inicio de la primera. El segundo, sonaré rancia, pero no veo la necesidad de a mitad de libro y sin venir a cuento incluya lenguaje inclusivo, por lo menos no en la forma en que lo ha hecho (no puedo decir nada más sin hacer spoiler).
En resumen, si deseáis leer un libro de fantasía sin grandes batallas, con el romance justo y sin spicy, una lectura amable y tranquila,... entonces este es vuestro libro.