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sábado, 30 de junio de 2018

"Morir en primavera" de Ralf Rothmann

Rothmann rememora el final de la segunda guerra mundial, en febrero de 1945, cuando el ejército alemán está a punto de sucumbir ante la ofensiva aliada. Los estragos de la guerra son visibles en todo el país. Walter y Friedrich, dos amigos de diecisiete años que trabajan en una vaquería, creen que nunca serán llamados a filas y trazan planes para el futuro. Sin embargo, acabarán siendo reclutados por las tropas nazis y asistirán al caos provocado por la desbandada del ejército alemán.
Aclamada como una de las obras más importantes de la ficción contemporánea alemana, Morir en primavera es una emocionante novela en la que la inocencia y la culpa, la libertad y el destino, la amistad y el deber, son conjurados en un estilo limpio y contenido.

En esta novela vemos a través de los ojos de un joven de 17 años los últimos meses del régimen nazi antes de ser definitivamente derrotado por los aliados.

Walter es un joven de 17 años que se ha librado hasta ahora de ser reclutado. Pero al acudir a una fiesta, todas sus expectativas de futuro son truncadas al ser reclutado a la fuerza para unirse a una unidad de combate de las SS.

A través de sus ojos vemos la desesperadamente lenta derrota del ejército alemán donde los soldados de a pie saben perfectamente que están siendo derrotados, que no hay vuelta de tuerca, mientras que los mandamases se empeñan en continuar una lucha sin cuartel. Vemos a un ejército derrotado, no sólo ante el enemigo, sino ante sus propios camaradas. Los ojos de un inocente como Walter no pueden creer las atrocidades que ocurren en el frente y tras él, pero su instinto de supervivencia le hacen mirar hacia otro lado, callarse para no cambiar de bando, para no pasar de verdugo a víctima. Y es que esa es la realidad en el soldado/hombre de a pie. La propia supervivencia sobre la del otro. Un instinto que, a pesar de ser intrínseco en el ser humano, en los jóvenes alemanes educados en el régimen es aún más acuciante: callar, no romper las normas, no desobedecer órdenes.

El sentimiento que predomina en el libro es la depresión, la resignación, el continuar adelante arrastrando los pies, en el que no hay un atisbo de luz, alegría o esperanza. Un buen reflejo de la realidad de esa época en Alemania o de cualquier otro país arrasado por la guerra, la barbarie o la injusticia.


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