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viernes, 30 de diciembre de 2016

"Los últimos días de nuestros padres" de Jöel Dicker

En 1940 Winston Churchill tiene una idea que cambiará el curso de la guerra: crear una nueva sección de los servicios secretos, el Special Operations Executive (SOE), para llevar a cabo acciones de sabotaje desde el interior de las líneas enemigas. Unos meses más tarde, el joven Paul-Émile deja París rumbo a Londres con la esperanza de unirse a la Resistencia. El SOE no tarda en llamarlo a sus filas, junto a un grupo de jóvenes compañeros. Tras un entrenamiento brutal, los pocos elegidos conocerán el amor, el miedo y la amistad, y serán enviados en misión a la Francia ocupada. Pero el contraespionaje alemán ya ha sido alertado.

Un jovencísimo Joël Dicker, que luego deslumbrará a más de dos millones de lectores con La verdad sobre el caso Harry Quebert, aborda un hecho de la Segunda Guerra Mundial que fue mantenido en secreto durante años, y demuestra, en esta novela ganadora del Premio de los Escritores Ginebrinos, su talento para crear una historia y unos personajes inolvidables.


Ambientado en la II Guerra Mundial no es un libro al uso. Y no por la temática, el servicio secreto británico formado por voluntarios civiles provenientes de distintos países y clases sociales, sino por el estilo narrativo del autor.

Es un estilo muy especial, no me salen las palabras para describirlo. En cierta forma me recuerda al estilo de las fábulas; como si contara un cuento, pero para adultos.

Con respecto a la temática, el libro trata sobre un grupo de jóvenes francoparlantes, algunos provenientes de Francia, otros de Canadá y otros de la misma Inglaterra, que se presentan voluntarios para introducirse como espías, saboteadores, agentes, en territorio francés ocupado por los alemanes. Sobre todo se centra en Palo, un joven francés que tiene una relación muy especial con su padre.

A través de Palo, Gordo, Claude, Faron y demás voluntarios, vemos como un grupo de jóvenes, poco más que niños, a base de duros entrenamientos y sobre todo debido a la dureza de la guerra, se convierten en Hombres. Sí, Hombres con mayúscula; ya que sólo los que son Hombres saben luchar por lo que es bueno, por la justicia, saben lo que está bien y lo que está mal. Y ese es el otro punto clave del libro, la obsesión por ser Hombres, y lo que realmente significa, descubrir quienes son realmente los Hombres.

En resumen, me ha gustado, pero sólo una vez que me he librado de las expectativas, de lo estoy acostumbrada a leer en esta temática. Es un libro intenso, emotivo, y aunque no lo parezca, te llega muy hondo.

1 comentario:

  1. No lo he leído. Y eso que "La verdad sobre el caso Harry Quebert" me encantó (tengo RESEÑA hecha en mi blog ). Tampoco he leído el último que ha publicado del que tengo muy buenas referencias.

    Me quedo por aquí

    Un abrazo

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